Palenque, Chiapas.

Jueves 20 de septiembre, y proseguimos con las aventuras. Como somos muy turistas pues nos dimos el madrugón, nos levantamos a las 5 y salimos a las 6:15 de la mañana camino de Palenque, desde San Cristobal son 4 ó 5 horas.

Con todo el sueño se pone a conducir Leyre y confía en mi como copiloto, a esas horas en las que yo no tengo sangre en las venas ni nada. Arreamos camino y seguimos las instrucciones de Caro y Juan pero poco, porque a los tres cuartos de hora de viaje, vemos que casi llegamos a Comitán, total que eso es camino de Guatemala y no de Palenque, ya nos vale. Tenemos que dar media vuelta y al pasar por el desvío bueno calculamos que hemos perdido más o menos 1:30 horas.

Bueno, ahora paciencia, pasamos por Ocosingo que nos lleva un rato y luego toda la carretera de montaña, como el Cotefablo, lleno de curvas y un aliciente mejor que tienen en este país: “El Tope”.

El tope consiste en un cordón de asfalto de lado a lado de la calzada para que los vehículos reduzcan la velocidad, en teoría lo marcan con una señal o letrero pero la mayoría de las veces si hay letrero no hay cordón y si hay cordón no hay letrero, así que de camino nos comimos de golpe unos cuantos, y no son como los de reducir de españa, son casi de la altura de un ladrillo puesto de canto e igual de estrechos, así que los golpes a los amortiguadores son tremendos.

Al fin llegamos a las ruinas de Palenque como a las 13 horas en vez de a las 11 que teníamos planeado, ya nos vale. Veníamos avisados del calor, la humedad y el cansancio pero la verdad una vez que estás allí es más de lo que puedes imaginar. Como única información gratuita este panel en el que viene todo dibujado, ni trípticos ni nada, así que le hice foto para ir consultando luego, nosotros entramos por el lado derecho y en medio donde hay un color amarillo.

Nos propusimos pasear todo pero ligeros para que nos diera tiempo, cierran a las 16:45 y se supone que para visitarlo bien hacen falta de 5 a 6 horas, así que vamos mal, bueno, en primer lugar nos encontramos con estas tres pirámides, En ellas se alojan tumbas y templetes en lo alto.

Luego pasamos a otra que está metida en el bosque, de esa tengo diapos, muera la foto digital, abajo el progreso, así que os la enseño al regreso (jeje).

El entorno es mágico, maravilloso, sólo se visitan unas veinte ruinas pero tienen catalogadas más de 1800 construcciones de todos los tamaños. Impresiona pensar como pudieron construir tal cantidad de templos con esas condiciones climatológicas, no parábamos de sudar, estábamos cansadísimos, derrengados, en fin, que nada recomendable agarrar un curro de albañil en esa época.

Pirámide más alta del segundo grupo de ellas.

Vista desde la anterior pirámide hacia las de la entrada.

Un templete dentro de la selva.

Seguimos visitando templetes, hay otro con policromías y bajorrelieves, están restaurando partes de este, como me gusta le saco diapositivas en vez de digitales, hala a aguantarse.

Luego vemos por fin en campo de pelota y allí sale mi espíritu “mayic yonson”, hala que quede esto para el Queridísimo Altavoz (el mejor equipo de basket de la Madalena).

En realidad la pelota se jugaba dándole golpes con la cadera, era de caucho y había que hacerla pasar por unos aros de piedra dispuestos verticalmente en el talud, pero… nos vale como ilusión baloncestista.

Acabamos hechos polvo y bajo la lluvia, porque luego se nos vino un tormentón tremendo, así pudimos ver todo tipo de clima.

Iniciamos el regreso a las 17:30 y paramos en Ocosingo a tomar algo antes de llegar a casa de Caro y Juan en un bar a pie de carretera como los hay en todas partes:

San Cristobal de las Casas (día 2)

Miércoles 19 de septiembre, primera noche en casa de estos, los cuatro metidos en el cuarto de Caro y Juan, la pobre Caro durmió en el cuarto anterior donde tienen los libros y las computadoras.

Bueno, ese día nos fuimos a dar vueltas, antes pasé a hacer algún recado con los maños, y luego a ver a Juan, que justo llegó a la mañana, ahora ya estamos de casa regional del todo, sólo falta el cachirulo que “bucear” ya “buceamos” bastante.

Tras el encuentro, nos llevan al mercado, es precioso, lleno de puestos de fruta de todo tipo, frijoles de más de 10 variedades, puestos con todo tipo de cacharros, incluidas las últimas películas y juegos a precios irrisorios, todo mezclado, es tremendo.

Para comer nos llevan allí al lado a un sitio bien chido (guay), es una cooperativa que se dedica a reinsertar chavales y chavalas que no tienen oficio ni nada, les dan estudios y profesión de hosteleros, el lugar se llama “Alebrije”, es bien barato y está buenísimo.

Por la tarde hicimos cuentas de lo que cuestan los autocares a Palenque (240 pesos por cabeza ida y vuelta) y nos damos cuenta que sale mejor alquilar un coche para cuatro por 400 pesos al día (un poco más de 20 euros), así que agarramos uno, un VolksWagen Polo (aquí lo llaman Pointer) y nos fuimos a cenar a casa de Juan y Caro.

San Cristobal (día 1)

Primer día en San Cristobal, martes 18 de septiembre, son las 9 am, ha llegado el bus con 2 horas de adelanto. Hemos esperado desayunando en la calle hasta las 10am ya que esa es la hora a la que le habíamos dicho a Carolina que llegábamos y por si acaso dormía no la hemos querido molestar, total que hemos hecho el idiota, ella se levanta temprano y nos estaba esperando para ir a trabajar.

Llegamos a las 10 a su casa, una cabaña (de ladrillo, no piensen los europeos que no conocen los de aquí el ladrillo, jeje), hemos aprovechado para darnos una ducha, lavar ropa y demás mientras Caro ha ido al trabajo.

Me siento raro porque hemos ido a la iglesia que está en lo alto, para tener mejores vistas de la ciudad, y todo me sonaba como si ya hubiera estado, será de la de veces que me habéis enseñado diapos y fotos la gente que habéis estado aquí.

Hemos hecho una comida en un sito nada especial, normal, ya ni me acuerdo la calle, y luego hemos paseado mañana y tarde por todo pero sin rumbo.

A las 20 hemos ido a buscar a Caro al trabajo y allí había “fiesta” montada, parecía la casa de Aragón en San Cristobal, estaban Maribela, el Negro, Jose Carlos, Amor y Juan. Hemos hecho cena en grupo y luego a sobar que estamos cansadicos.

De Oaxaca a San Cristobal

Pues como dije esta mañana, sigo con la crónica, a saber, haré varias entradas, una por día.

Lo primero foto curiosa de Oaxaca, para abrir boca.

El 17 de septiembre, lunes, nos levantamos a las 9,30 tras la noche de las cucarachas, y me fui a desayunar con Leyre, más tarde aparecieron Sara y Joey, encontramos al ladito, el Restaurante Morelos (c/ morelos con reforma) al cual volvimos luego a comer, nos atendieron muy bien, barato y bueno.

Vimos el mercado de las artesanías, otros dos mercados normales (de comida y objetos) una exposición de fotos en un centro cultural y biblioteca.

Fuimos a un ciber (por eso había una entrada del 17) después comimos y recogimos las mochilas. Como estaba agobiado, pues llegamos casi dos horas antes de que saliera el autobús a la estación, mis tatas se me rieron en la cara por lo “cagaprisas”, pero vamos, que me quede en la estación leyendo y guardando las mochilas mientras se dieron un pequeño garbeo por ahí.

Viaje nocturno hasta San Cristobal de 21 a 9 am.

Esta tarde preparo nuevas entradas

Que ya se que llevamos varios días sin dar señales de vida, pero para esta tarde espero poder redactar el retraso… vais a flipar con el tomo que os voy a dejar.

Por cierto, esto lo puedo hacer porque ya me he deshecho de mis hermanas, ayer agarraron el autobus a Ciudad Mexico y para esta hora tienen que estar volando ya. A demás que ellas llevan un cd con todas las fotos, quien quiera verlas que les de un toque.

hasta luego
jorge.

Pa tontos, tontás o donde leches tenemos la cabeza….

El titulo del post no se si tiene sentido pero… ahora lo entenderéis.

El 15 recogimos a Joey, el colega de Sara, en el aeropuerto, y tras dejar las maletas en la consigna de la estación de autobuses de la Tapo donde esperábamos Leyre y yo, nos fuimos a ver la UNAM y paramos en metro Universidad.

Al llegar hacía sol pero… justo al bajar del metro se puso a llover de nuevo, así que no hemos podido ver DF con sol, tenemos una suerte que no veas…

Paseamos bajo la lluvia, que caía pero poco a lo “cala bobos” y vimos un campus impresionante, tremendo, era domingo y estaba desierto pero es increíble el tamaño, tardamos más de media hora entre bosques y edificios en cruzar menos de la mitad del campus.

Llegamos a ver la facultad de arquitectura que se encuentra frente a la biblioteca y a un lado el rectorado(de más de 20 plantas), estos edificios cierran una plaza enorme que no se hace grande al verse rodeada de grandes edificios. Tras el rectorado está el estadio olímpico (el del 68).

Cuando se nos hicieron las 8 agarramos un taxi y fuimos al barrio de Coyoacán a cenar, la otra vez nos gustó mucho, así que repetimos. Cenamos en un sitio muy bien, en la calle, nos pusieron ensalada con la comida, unos panes de pita y cada cual con lo que quiso. Desde que estuvimos en casa de Elvira y Javi no comíamos ensalada y se nota.

Tras esto, decidimos ver el Grito en Coyoacan. El grito es un acto que conmemora la llamada a la independencia que dio Miguel Hidalgo (gracias por la corrección) el 16 de septiembre de 1810, así que las autoridades en las plazas de todos los pueblos y ciudades y en todos sus barrios hacen honor a la independencia y gritan “Viva Mexico”, tras esto comienza la fiesta y nuestra pequeña aventura…

… porque nuestro autobús salía a las 0:30, el grito fue a las 23 y en vez de salir pitando, esperamos un poco, pardillicos… total que luego no había manera de avanzar, y eso que no estábamos en el Zocalo de la capital, tardamos 30 minutos en llegar al metro. Yo estaba de los nervios, no había visto ni un taxi, subimos a las 23:45 y al hacer trasbordo en la linea rosa, en la parada de Pino Suarez que era la más cercana al Zocalo, se paró el tren más de 20 minutos y ya perdimos el autobús.

Para esas horas, 0:30 pasadas, ya nos había entrado la risa floja, en el metro no cabía nadie más, estuvo como 20 minutos parado y los del metro gritando todo el rato “último metro, último metro” y los que estábamos dentro “no por favor, no cabe nadie” ” que salga que salga” etc…

Total que llegamos a la estación de la Tapo tarde, como a la 1 y el señor de los autobuses lo más que hizo fue vendernos otro billete con descuento para las 7 am, así que dormimos el los asientos de la estación y en el trayecto de autobús.

Llegamos a Oaxaca a las 14 y… mucho mejor. El Hotel Reforma es una mierda, ni se os ocurra ir nunca, es barato pero no merece la pena, nos pudimos duchar al llegar pero hubo que pedir que nos dieran agua varias veces… por la noche nos cambiamos de habitación porque tenía cucarachas, así que huid, que por 300 pesos (20 euros) cada habitación no merece la pena.

A pesar de la habitación la ciudad es preciosa, se nota el ambiente tenso de la represión el la calle, hay pintadas por todas partes, pero la ciudad y el centro es muy bonito. Está muy orientada al turismo, tiene varios academias de español para ingleses y así, pero pasearla merece la pena. Es muy colonial, tienen las iglesias frontis barrocos y si te despistas los altares mayores son de este siglo (vimos uno de 1959 absolutamente barroco y bañado en oro, argfff).

Como ayer 16 era domingo y día de resaca por la fiesta del grito la ciudad estaba tranquilísima, pero vimos el la plaza del Zocalo de Oaxaca bailes, puestos de comida y un ambiente de fiesta muy chulo.

Ahora vamos a seguir por la ciudad un rato más y mañana ya en San Cristóbal.

Desde Morelia

Ya hemos llegado a Morelia, por la tarde, con una pachorra tremenda, casi no conseguimos salir de Quretaro, Elvira y Javi son tan acogedores que es imposible despedirse rápidamente, así que hemos alargado el desayuno varias horas… muchísimas gracias.

Luego hemos venido en autobús (camión como dicen aquí) hasta Morelia, hemos llegado a la pensión que viene en la guia de Sara y Leyre, como no hay habitación triple nos han puesto en una sextuple, toma ya!, tres camas de matrimonio en una habitación… están tronados estos mexicanos.

Morelia es muy bonito, no me extraña que Juanito y Carol lo tengan el la mente para venir a vivir. Todo el centro son casas de piedra, coloniales, un montón de iglesias y plazas, patios, en definitiva, muy bonito.

fotos prometidas:

Biblioteca pública

Palacio Gobernación

os dejamos que tenemos que mirar autobuses y aviones (que resulta que viene un amigo de Sara del yanki y tenemos que quedar con él).

(por cierto hoy es viernes 14 y son las 20:50 en mx)

En Queretaro….

Hoy (jueves 13) ya llevamos dos noches en Queretaro en casa de Elvira y Javi. Su casa es preciosa, la verdad, se vive muy bien allí.

Ayer nos enseñaron toda la ciudad, la verdad, muy comoda de pasear, colonial, con colores tierra, azul, amarillo, granate… de todo.

Tambien tienen el orgullo de haber iniciado la independencia de España en la casa de la Corregidora (la mujer del “alcalde”) en 1810, ahora están de fiesta local y el sábado 15 se avecina una gorda, es la fiesta nacional.

Tambien le dieron matarile a Maximiliano en esta ciudad.

Son una gente muy orgullosa de sus raices… jeje.

Por la noche tomamos un café en el negocio de Elsa el “Café del Fondo”, lugar de reunión de bohemios, ajedrecistas, poetas, etc…

Nos invitó a agua de limón y café expreso, riquisimo, con un aroma y sabor excelente.

Hoy hemos ido de excursión a otro pueblo, no muy alejado, Bernal. Tienen una gran peña y el pueblo, pequeñito, es mucho más colorido.

Nos vamos ahora de cena y mañana de camito a Morelia, en el estado de Michoacán.

Otros dos días y seguimos: DF y ruinas

[realizando correcciónes en fechas]

El domingo 9 hemos paseado por el barrio de Coyoacán y por el de San Andrés.

En Coyoacán hemos paseado bajo el sol, las nubes y por la tarde la lluvia. Cuando mejor día hacia hemos estado en la casa museo de Frida Kahlo, la verdad, una preciosidad, muy acogedora, a demás había una exposicon de su vida junto a
Diego Rivera y mostraba textos y correspondencia con lo más granado de la cultura de la primera mitad de siglo XX, así que nos hemos podido reir un rato con los desplantes y chuleria de Frida (que por cierto podía, parece que fue bastante lista).

Jorge y Leyre en el patio de la casa museo de Frida Kahlo


Los tres bajo la lluvia, menuda tormenta nos cayó.

El barrio de Coyoacan es bonito, agradable de pasear, casitas bajas residenciales, tranquilo y con placitas acogedoras.

San Andrés es parecido pero más pequeño y con un nivel económico mayor… me quedo con Coyoacán.

Al día siguiente, lunes 10, hemos ido a Teotihuacan, tremendas enormes, y tras más de 4 horas de patear piedras hemos caido rendidos, muertos mataos. Hasta que no hemos parado cerca del Zócalo y Torre América en el Salón Corona que nos recomendó Pablo a comer unos tacos y tomar unas cervezas no hemos sido personas.

A ver si mañana o pasado tenemos tiempo y ponemos alguna fotico más.

[me ha dado tiempo]

Teotihuacan, al fondo templo de la Luna.

Teotihuacan, al fondo el templo de la Luna, foto desde el Templo del Sol.

Hoy, martes 11, hemos madrugado para ir a la casa museo de Luis Barragán, muy bonita, impresionante, pero cuando hemos intentado ir a ver luego los murales de Diego Ribera en el Palacio Nacional estaba cerrado excepcionalmente.

Ahora mismo salimos para Queretaro, que no llegamos a ver a Elvira.

Gracias Pablo por todo.

Dos días en DF y yo sin dar explicaciones

Bueno, comenzamos, el viernes 7 nos dedicamos a pasear, cual turistas chancleteros, tarde y sin prisa.

Nos bajamos en metro Hidalgo y así llegamos a ver el parque de Alameda, Bellas Artes (el teatro auditorio de entorno a 1934, estilo racionalista en el interior, tiene algún mural de Diego Rivera), proseguimos el paseo hacia el Zócalo, donde se encuentra el Palacio Nacional, a continuación la Suprema Corte de Justicia y el Departamento del Distrito Federal, seguido y frente al Palacio el Gran Hotel Ciudad de Mexico y el Monte de Piedad, cierra la circunferencia la catedral metropolitana.

Lo más curioso, el tremendo mercadillo que se sitúa entorno al Palacio Nacional, recorre numerosas calles, con puestos de todo tipo que no dejan, en muchos casos, mas que pasillo para una persona. Se organizan por materiales, textil ropa, textil al corte, tecnología musical, cds, dvds, computadoras, comida, útiles de casa, etc… así hasta que se os pueda acabar la imaginación, el “cortinglés” se queda a la altura del barro al lado de eso.

A las 14.30 quedamos en pasar a buscar a Pablo por el trabajo, junto a bellas artes, nos llevo a comer con la gente de su trabajo (France Press) y estuvimos en un lugar curioso, curioso. Consistía en pedir un mínimo de dos consumiciones de bebida (desde tragos hasta cola incluida), conforme pasa el tiempo de van sacando de comer platillos no muy grandes (tipo granada pero sin parar), total que la cosa quedo en tres cervezas y: consomé de mariscos (sopa de camarón), cebiche de marisco (mariscos marinados), ostras cocidas, paella, mojarra (pescado). Cambiamos luego al café, en una calle peatonal, que se convirtió en sobremesa de lo que cada cual quiso. La verdad que la gente esta son unos cachondos, estaban tres gráficos (un colombiano y dos mexicanos), tres de contenidos (una mexicana, un argentino y un güerito), luego iban pasando conocidos y nos fuimos como a las 19 casi.

Enfilamos hacia la Plaza Garibaldi, lugar en el que se sitúan mariachis de todo tipo y estilo esperando a ser contratados para cualquier tipo de evento. Impresiona ver más de 200 tipos vestidos con trajes charros, la verdad, curioso curioso, eso si, no podíamos mas que decir “no gracias, no queremos” a los ofrecimientos de cantarnos todo.

Llegamos a una plaza en la que hay negocios de escribir a máquina e imprimir todo tipo de escritos, pero también, durante el día, puedes comprar todo tipo de documentos oficiales (títulos académicos, facturas, informes, etc…)

Terminamos cenando en un restaurante+disco, cosa rara, les encanta poner el volumen en todas partes por encima del tope, así nadie se puede oír, en fin, con lo poco que gritan ellos, no sé como se entienden.

Pasamos al sábado 8, ayer, día de paliza, “total turisteitor”, marchamos a visitar el Museo Nacional de Antropología.

Tremenda cola para entrar pero muy muy rápida, al llegar a la puerta tuvimos que rehacer la cola porque nos enviaron a otros “loquer” (taquillas) para poner las mochilas grandes. Bueno, ya estamos dentro, comenzamos a ver como es eso, tremendo, gigantesco. Total que viene todo, todo, todo… únicamente nos dedicamos a arqueología (nos saltamos la mitad que es etnografía), a pesar de ellos hemos estado 6 horas sin para mas que para tomar un refresco. Al final no distinguíamos una piedra de otra, argfff.

Lo que más no chocó fue que estaba lleno de estudiantes desde los 10 hasta los 17 o 18 años y adultos, todos con cuadernos anotando todas las indicaciones, apuntaban todo, y los “güiris” éramos los menos, muy pocos y no vimos mas que una excursión de japoneses. Desde luego, nada que ver con el Louvre o el Prado.

Cuando cerraron a las 18 llamamos a Pablo y quedamos con él en el barrio Rosa, zona próxima a hoteles y oficinas de lujo. Hay una serie de calles peatonales con bares y restaurantes, allí encontramos uno (cualquiera la verdad) y nos tomamos unas cervezas con nachos y quesadillas.

Esto fue todo, ahora nos vamos que me encorren mis tatas, no son horas de estar redactando nada. Salud.