sicilia… curro

pues al final lo bueno se acaba… aunque acabo de comprar billetes para ir 10 días en bici a Sardegna que ya contaré…

La Calabria la retorcimos en coche, es decir, primero la pasamos hacia el Ionico en bici y luego retrocedimos en bici hasta Villa San Giovanni que es dónde tomar el barco para cruzar hasta Messina (Sicilia)

En el barco nos comimos los primeros Arancini Sicilianos… que buenos, no hemos conseguido adelgazar nada, pero tampoco era la idea, la bici es la excusa para seguir comiendo bien y bueno.

En coche hicimos un paseo hasta Catania, la vimos en bici y nos sirvió para pasar calor y tomar una excelente granita (granizado) típico de la ciudad, así como ver el final del mercado en el centro.

Tras recoger a otra amiga, bajamos hasta Porto Palo, dónde pasamos dos días en el camping, bajo los toldos las tiendas protegidas del sol, un buen césped y a pie a la playa. La excusa era bajar a la boda de un amigo, hacía fiesta en la zona durante dos días… así que allí nos juntamos unas 100 personas sin nada mejor que hacer que disfrutar del mar, el sol, la fiesta, comida, bebida (menudo vino tomé, como el Monte Viejo de Cariñena, duro, tinto y peleón) y ritos anti matrimonio que nos llevaron a la autodestrucción durante 48 horas.

El domingo se me acabó lo que se daba por el momeno, así que me fuí en bici de Porto Palo a Siracusa, dónde por la tarde me esperaba el tren para ir a Roma.

El resto de colegas trataban de convencerme que en sus coches había sitio para meter la bici… cosa que no me interesaba, es verdad que el paisaje seco y duro de Sicilia no es lo más para pedalear, parecen los Monegros pero me apetecía dar vueltas. Habían llegado en coche dispuestos a comer bien y a ver parte de Siracusa, la ciudad de Arquímedes.

cambios sobre la marcha

la primera etapa fué según lo previsto, Ernesto y Elisa nos cuidaron como si fueran nuestros padres. una cena espectacular.

Al dia siguiente, 24julio, como cualquier viaje que se precie, de lo dicho a lo hecho va un … repecho.

El jefe de tren no nos dejo subir las bicis en Formia en un tren vacío, el domingo no viaja nadie, segunda el, por seguridad. asi que llegamos a napoles con tres horas de retraso, no enganchamos el tren a agropoli y cambiamos planes… y pedalamos hasta mondragon.

Hicimos en tren a napoli, un café en casa de la tia abuela de matteo , despues en tren a Velina y luego en bici a Petrosa.

esto por ahora.

Ahora … y siempre en bici

Tras 6 meses sin poner nada porfín tengo algo que contar… mañana salgo en bici hasta Sicilia… si el tiempo lo permite :D y parece que así será.

He preparado las rutas en bici, dibujadas con paciencia según la idea original… luego veremos que pasa… de momento estamos listos y con las bicicletas tuneadas, Mateo y yo… así que en cuanto vaya subido en la bici os cuento más.

El fin de semana del 18-19 nos preparamos yendo en bici hasta más allá de Vicovaro al cumpleaños de unos amigos… partimos de Roma sobre las 16… una hora perfecta e hicimos los 45 kilómetros en bici en tres horas parando a beber agua en Tivoli y a comprar quesos de cabra biológicos a mitad de camino, por cierto que buenos que estaban :D

Salendo dopo Vicovaro

Al regreso pasamos por Tivoli otra vez y como ibamos sobrados de tiempo y de fuerzas por se todo bajada nos hicimos una fotillo… de recuerdo.

Da Tivoli, Tiburtina infondo verso Roma

perfil de la etapa Roma – Vicovaro en bici.

CIA-ZGZ-BVA-CDG-ORY-FCO

Sí, lo sé, parece un jeroglífico, pero es la realidad viajera de los últimos 7 días, regreso a las andadas o más bien a los movimientos desacompasados e ilógicos salvo por las necesidades de ver y tocar y conocer.

En una semana he visitado 6 aeropuertos, parece absurdo, mucho más que el anterior papa en sus buenos días. Todo para visitar familia y más familia y viento y frío.

El martes aterricé en ZGZ

A en Zaragoza

Jueves a Paris, más bien a una hora de Paris, al norte, a Beavuais, por unos módicos 8 euros de avión y 15 de autobús… (algo lógico hoy en día)

A parte de dormir en el salón de la casa de mi tata Leyre, incluye la visita a algunos lugares turísticos…

Beaubourg
Beabourg

un rato de descanso…

Big foot

un árbol… de hierro al que volví a subir andando hasta el segundo piso, hacía frío y subir arriba era un poco demasiado, pero pasear entre ferralla siempre es bonito, así, desde el segundo piso pude hacer una foto del Campo de Marte.

Mars on earth

El resto de los paseo me dieron la oportunidad de comprobar como, en estos casi 10 años desde la última visita, finalmente las bicis están venciendo en parís, hay carriles bici por todo, menos agresivos que los de Barcelona y con una férrea normativa que prohíbe circular por la acera, algo lógico y bueno, así que a pesar del frío y las cuestas, la gente se mueve en bici de alquiler, bicis de paseo, de piñón fijo o lo que caiga en sus manos… a ver si puedo ir a la Velorution.

ya os avisaré si llego :D

Bajarse de la moto

Tras un año y dos meses sin moto, por el gracioso coche que me la rompió, y después de cuatro meses desde que cobre el seguro, me decido a tramitar su baja… fila en Tráfico, normal, pero siempre menos que en Italia y con una información clara… de momento.

De este modo obtendré una moto apatrida y la podre llevar al desgüace. Esperemos que a la vuelta a Roma no me lien.

Tras este trámite, ya sólo me quedará convalidar mi carnet de coche en Italia y sacarme el carnet de moto grande que cuesta menos de la quinta parte que en Zaragoza.
(escuchando Primus – Brown Album ytb y otro)

Esto resume mi historia motociclistica… hasta ahora.

ahora movilizado

Veo que no hay un post desde hace un año, es bastante vergonzoso pero tratare de remediarlo.

Me he venido a WordPress con todo el petate huyendo del Gran Hermano, ojalá que no me quiten la ilusión de escribir…

Uno de los últimos post era en mi nueva, ahora vieja, casa un dia de nieve. Ha pasado todo un verano y casi el invierno, ya llueve de nuevo y espero que no vuelva a nevar en Roma a estas alturas… ya vale con la lluvia.

El cambio de percepción respecto a una ciudad que tras un tiempo causa fatiga al vivirla, por su tamaño y lo mal estructurados medios de tanporte, por las horas que consume el trabajo, por, supongo, que deja de haber una novedad en cada esquina. A pesar de todo, cada dia busco la imagen, el trascurso que me hace seguir disfrutando de este enorme pueblo que es Roma.

Las situaciones de barrio las encuentro en Piaza Farnesse y su cercano Bar Peru, o en el super cercano al Coloseo, en el florista de San Giovani o bajo los arcos del acueducto bajo los que he pasado durante 11 meses todos los días para ir al trabajo.

Roma, un centro del mundo para los romanos y un escaparate permanente para quien tenga un poco de aprecio por la fotografía.